top of page

Sueño del 2 de junio

  • Foto del escritor: Marina Pérez Muraro
    Marina Pérez Muraro
  • 3 jun
  • 2 min de lectura

Actualizado: hace 50 minutos

Soñé que salía a caminar de noche por un barrio tranquilo, chapoteando sobre la alfombra de hojas de árbol secas por el otoño, con ganas de continuar escribiendo algo que había empezado días atrás y no había podido retomar porque no había podido salir a pasear de esa manera. Como si para escribir necesitara caminar.

Después de caminar unas cuadras me di cuenta de que si no había podido continuar no era por no haber salido a pasear, sino porque no sabía cómo seguir la escritura. Había escrito una primera parte descriptiva, dejándome llevar, y ahora tenía que avanzar con algún tipo de trama, pero no sabía cuál, no se me ocurría nada.

Crucé una avenida vacía de un barrio desconocido y me encontré de golpe frente a unas manzanas de casas viejas extrañamente bellas; casas construidas varias décadas atrás, tantas como las que viví yo o más; no muy bajas, de dos o tres pisos; todas distintas y subyugantes. Estaba fascinada por la vista, eran todas atractivas, hermosas, diferentes.

Ahora tenía en mis manos el cuaderno donde había empezado a escribir eso que no sabía cómo continuar y veía que tenía muchas páginas escritas, más de las que recordaba; había escrito una trama, diálogos, personajes, ¡había avanzado y no lo había recordado! Y, lo mejor, me gustaba lo que había escrito, era interesante, estaba bueno.

Ahora estaba acompañada por Pablo, aparecía cada vez más gente por el barrio, como si se estuviera haciendo un festival o se hubiera convertido en un paseo de compras. Veía cada vez más casas fascinantes, cada vez más manzanas raras, diferentes entre sí; paseaba queriendo mirar todo, cada fachada, cada detalle.

Empecé a despertar y quise volver a dormir porque no había logrado caminar por una calle que me había gustado mucho, cuando el sueño me abandonó estaba a punto de doblar una esquina para adentrarme en un nuevo pasaje, pero no hubo caso, no pude volver al sueño y me quedé sin visitarla.


Alguna relación debe de haber entre escribir y caminar porque el relato del sueño lo escribí (mentalmente) al otro día mientras caminaba hacia mi trabajo.


03.06.2026 



Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


© 2019 by Marina Perez Muraro. Creado con Wix.com

bottom of page